El mural fue fruto de un proceso de creación no tradicional. Proyectaban sobre el muro transparencias y fotos y cambiaban constantemente las perspectivas. Angulos de 30, 45, 90, 180 grados forzaban las imágenes hacia posturas casi no naturales. Lo tradicional se había dejado de lado, los bocetos en escala desaparecieron. Lo que no se pudo comprobar: si Blanca Luz posó o no, en forma natural, o si se le tomaron fotos que luego fueron proyectadas. Las hipótesis sobre el tema son variadas, la bibliografía existente, enorme.
Siqueiros en su folleto dice: “Fue hecho sin boceto previo. Sus autores atacamos los muros directamente. La arquitectura ocupada fue dictándonos progresivamente sus equivalencias. Nuestra convivencia permanente con su geometría nos dio la iniciación, el proceso diario y el reajuste final...”.
A pesar de lo expresado, Ana Martinez Quijano, ubicó un boceto cuyo propietario es “Chiche” Gelblum, quien lo recibió de su abuelo, un inmigrante ruso, militante y directivo del Partido Comunista Argentino, a quien Siqueiros se lo regalara. Las figuras están dibujadas con lápiz, en gran medida todo está tal como existen en el mural y se ve la unión entre los cuerpos que se dividen en paños murarios diferentes. La escalera de entrada está claramente dibujada. En el piso se ven tres cuerpos de mujeres: la conocida cabeza con cuernos y las otras dos a sus lados. El resto del piso sólo con trazos de sus líneas principales. En realidad, se trata de un trazo preliminar, un boceto. Hay líneas marcadas con regla para definir lo arquitectónico. De su estudio se deduce que no es un dibujo hecho con apuro, sino un boceto estudiado donde se fueron ubicando, con mucho cuidado, cada figura humana. En este boceto ya figura la niña desnuda.
Se sabe que Siqueiros trabajó siempre con bocetos. Hay fotografías tomadas por él con modelos posando, pero esto no cambia la naturalidad de sus trazados, la espontaneidad y los métodos de proyección fotográfica. Era un revolucionario para sacarle provecho a sus obras, politizaba incluso lo no politizable. Además, hay cuadros posteriores con escenas idénticas a lo que pintó en el sótano de Botana.
Nada le quita grandeza al autor y a su obra. El uso de su sistema de bocetos y de la fotografía, usada en forma simultánea no lo empequeñece.