TESTIMONIO.-.-.-.ESCRITURA CUATROCIENTOS CINCO. ACTA DE DECLARACIÓN. HÉCTOR ALBERTO MENDIZÁBAL. Siendo las catorce horas del día veintiuno de septiembre de dos mil cinco yo el autorizante me constituyo en el inmueble que da frente a la calle Intendente Abel Costa 770, de esta ciudad de Morón, dentro del partido de Morón y del ámbito de la competencia territorial de este registro notarial a mi cargo. A requerimiento de Héctor Alberto MENDIZÁBAL, argentino, nacido el catorce de noviembre de mil novecientos cuarenta y nueve, soltero, titular del documento nacional de identidad siete millones seiscientos treinta y tres mil seiscientos ochenta y siete, hijo de Héctor Rubén Mendizábal Nogués y de María Josefina Centurión, aquí domiciliado, quien requiere mi presencia en este lugar en atención a su delicado estado de salud. Lo conozco, doy fe. Así como que lo encuentro, según aprecio en virtud de la coherencia y sensatez de sus dichos, en uso pleno de su sano juicio y lucidez espiritual. INTERVIENE: Por sí y DICE: Que requiere transcriba en este registro notarial las declaraciones que ha de dictarme. Aceptado el requerimiento procedo a consignar detalladamente dichas declaraciones de la siguiente manera: "1.- Soy absolutamente consciente de que sufro una enfermedad de difícil cura, cuyo diagnóstico es cáncer cerebral. A consecuencia de ella, se me practicó una cirugía de resección en el lóbulo frontal izquierdo. 2.- A finales de los años 80, emprendí la tarea de rescatar el mural titulado "Ejercicio Plástico", que fue pintado en Argentina por el artista mexicano David Alfaro Siqueiros en 1933. El éxito que alcancé con este emprendimiento evitó el deterioro y la destrucción definitiva de la pieza, por lo que, hoy, gracias a esta tarea de rescate, la pieza será conservada en el futuro para su exhibición y admiración. Ninguna persona o institución, como tampoco el Estado Argentino o el Estado Mexicano, realizaron absolutamente nada para su recuperación, y si hubiera continuado este desinterés y esta pasividad, la pérdida de la obra habría sido inexorable y en un corto plazo, pues a cada visita hallaba más y más destrozos en toda la propiedad que estaba abandonada, razón por la que propuse instalar una guardia a cargo de Seville S.A. hasta asegurar de que el hecho tecnológico era practicable; ese fue de hecho el primer acto de preservación. 3.- Al rescatarse, la pintura-mural se convirtió en un bien -mueble- que posibilita su itinerancia y exhibición en cualquier lugar del mundo, tal como fuera planeado desde un principio, de allí su compleja estructura ( o cimbra ). 4.- El rescate fue llevado a cabo por medio de una sociedad anónima que yo presidía, denominada SEVILLE S.A. y que, posteriormente, cambió su nombre -o razón social- por la FINE ARTS S.A. Para solventar los costos y gastos, dicha sociedad vendió posteriormente la pieza y perdió la propiedad de la misma; aunque a pesar de dicha venta, FINE ARTS S.A., no consiguió evitar su quiebra. 5.- Una vez rescatada, la obra fue objeto de múltiples intentos de apropiación ilegítima por parte de terceros especialmente cuando advirtieron que el hecho técnico fue exitoso; incongruentemente, jamás hicieron nada para su preservación. Se sucedieron así infinidad de juicios de diverso tipo, cuya dilación, acomplejamiento y falta de racionalidad cobraron una magnitud inusitada y casi absurda. La explicación de este hecho sólo puede encontrarse en los intentos subalternos, que, enmascarados bajo las formalidades legales, buscan únicamente apropiarse de la pintura. En estos casos, no sólo es reprochable la conducta de los supuestos interesados sino también la de los funcionarios de distintos poderes del estado, planteo que encadenó un conjunto de denuncias obrantes especialmente en el Consejo de la Magistratura. Estos intentos subalternos de apropiación se concretaron de diversos modos: a) a partir de la inmovilización de la pintura, conseguida desde hace más de diez años, lo que impidió su mantenimiento y su exhibición hasta la fecha; b) a partir de una campaña de prensa concomitante, en la que jamás se examinó la situación real de su rescate ni se informó al público de ello en términos ajustados a la realidad. Sin embargo, tengo la esperanza de que alguna vez culminen los trámites legales y, finalmente, la obra pueda ser exhibida con la dignidad que el enorme esfuerzo justifica. 6.- Esta multiplicidad de litigios referidos al mural, me llevó al estado de quiebra, a la pérdida de mis bienes, al impedimento
de la continuidad de mi labor como restaurador de obras de arte y de antigüedades, además de a un estado de salud precario. Por otra parte, hoy me encuentro sometido a un proceso penal con imputación de delitos que no cometí. Las angustias sufridas durante, desde y por los hechos posteriores al rescate no han sido ajenos a mi enfermedad. Los antecedentes de los expedientes administrativos y judiciales constituyen un testimonio irrefutable de lo que digo. Su análisis crítico, su estudio, es la vía más certera para la comprensión del proceso que describo. No hubo sector o región donde estas personas -minoritarias en número en relación con otras que tuvieron un criterio de colaboración- no intentaron hacerse del objeto so pretexto de su crédito. ¿No deberían estos querellantes hacer público su reiterado dicho "con el mural estamos satisfechos", que tantas veces esgrimieron?, ¿qué consiguieron al fin con este incesante bombardeo de maniobras?, Que la pieza pudiera perderse para siempre; e incluso hubo intentos de llevarlo al exterior como un simple bien mueble sin declararlo de patrimonio histórico nacional, lo que hubiera significado que jamás volviera al país. 7.- La importancia incuestionable de la obra que consideré necesario rescatar ha sido expresamente reconocida por el Estado Argentino mediante el decreto Poder Ejecutivo Nacional número 1.045/2.003 que la declaró de Interés Histórico Artístico Nacional. Sus considerandos hablan con elocuencia de la pieza y de su vinculación con Méjico. Mi alegría, entonces, resulta enorme ante este acto político, acto que constituye un logro necesario e imprescindible, complementario al rescate mismo, y por el que he trabajado arduamente en estos años. Su antecedente documental es el convenio suscripto con el Estado Argentino, el día 18 de febrero de 1992, ignorado por largo tiempo. Pero quiero aclarar también que hoy, en este reconocimiento, que por supuesto no empaña mi satisfacción, fue omitido de forma absoluta el esfuerzo del rescate realizado y las consecuencias terribles que me generaron. Estoy convencido de que sin mi labor inicial -sin mi trabajo que permitió extraerlo de la quinta donde se encontraba- Ejercicio plástico hubiera desaparecido. 8.- La declaración que surge del decreto Poder Ejecutivo Nacional número 1.045/03 exige que el Estado Argentino sea un custodio del patrimonio nacional, por lo cual abrigo la esperanza de que la obra no será más objeto de intentos de apropiación ilegítima y de envíos al exterior, como suele ocurrir con numerosas obras de arte en nuestro país. Tal como sostuve en muchas oportunidades, la falta de dichas declaraciones facilita la venta en el extranjero por terceros inescrupulosos y mezquinos, incluyendo a funcionarios poco probos, dado que se trata siempre de bienes muebles a los que basta con poseerlos físicamente. Este mural no fue ajeno a ese objetivo. 9.- Por último, y no por eso menos importante, quiero dedicar un comentario respecto a la causa penal que se instruye en mi contra, por el supuesto delito de "Desbaratamiento de Derechos". Esta causa no es más que otro de los aspectos de persecución sin cuartel que he sufrido y cuyo móvil sigue siendo la apropiación ilegítima de la pieza. No soy autor ni intelectual ni material de la venta del mural, no tengo vínculo alguno con la compradora y tampoco la obra fue jamás dada en garantía para algunos acreedores de mi quiebra como falsamente se alega. La vendedora de la pintura es la deudora directa de los créditos en juego, en muchos casos de naturaleza altamente dudable en cuanto a su transparencia y legitimidad-; yo sólo me he constituido en fiador de la misma. El propósito subalterno de apropiación ilegítima que he comentado se muestra claramente en el hecho de que dichos acreedores -varios de ellos querellantes- rechazaron el pago de sus deudas pretendidas. Esta verdad puede leerse en los expedientes judiciales. En suma, el proceso criminal al que se me somete es uno de los varios precios absurdos que he tenido que pagar por el rescate de Ejercicio Plástico. Quiera Dios que semejante disgusto culmine del modo que se planteó desde un principio hace ya 17 años a la fecha, y de más está decirlo, que me permita verlo con vida." Con lo que termina el acto y previa lectura y aprobación firma el requirente, por ante mí que doy fe. HÉCTOR ALBERTO MENDIZÁBAL.- ANTE MÍ. LUIS ROGELIO LLORENS. CONCUERDA con su matriz corriente al folio ochocientos diecisiete del registro notarial catorce del partido de Morón, a mi cargo, doy fe. PARA EL REQUIRENTE expido este primer testimonio en tres fojas de actuación notarial BAA04911584/5 y la presente, en Morón el veintiocho de septiembre de dos mil cinco.